Gracias a RobStew inauguramos hoy la sección de críticas de Discos, con una crítica muy buena y currada de lo último de DRAGONFORCE , el "Inhuman Rampage". Siendo esta crítica no habitual, pues no solo analiza el disco en sí, sino cada canción tiene su propio comentario. Aconsejo leerla! y el disco....sacareis conclusiones
DRAGONFORCE - "Inhuman Rampage"==>7,7 / 10
DRAGONFORCE
Inhuman
Rampage (2006)
7,7 / 10
Por RobStew
“Sus
letras son tan místicas, heroicas y épicas que dan risa, su imagen es la de
unos jevis juguetones que se ríen hasta de su sombra, y su declarada afición a
incluir sonidos de videojuegos en sus canciones hacen plantarse hasta qué punto
se toman en serio la música que hacen. Pero son tan rabiosos, divertidos,
pegadizos y saltarines que uno, que ya no se impresiona demasiado por efectos
de pedalera descacharrantes o coros multitudinarios, les rendirá culto
incondicional hasta que no tengan, definitivamente, nada nuevo que ofrecer. Y
hasta que es momento llegue, parece que seguirán alegrándonos la vida”.
Corría
el año 2000 y unos tal DragonHeart publicaban una demo de nombre “Valley
of the Damned”, que incluía cinco canciones autoproducidas. Todas ellas coparon
los primeros puestos en el sitio de descargas gratuitas MP3.com. Tras alguna
variación en la formación de la banda, los renovados DragonForce pegaron un
sonado campanazo entre metaleros sin prejuicios (y con prejuicios también) en
2003 con “Valley of the Damned”, una ampliación mejorada de su demo. Un
magnífico álbum plagado de melodías ingenuas y pegadizas, tan veloz que
resultaba finalmente algo atropellado, debido en parte a un trabajo de
producción un tanto primerizo. El disco fue saludado en su momento con buenas
críticas, y ya entonces quedó claro el enorme talento de todos sus componentes
(en especial de sus dos hiperactivos guitarristas, Sam Totman y Herman Li, que
efectuaban auténticos alardes de virtuosismo en todas las canciones), y estaba
claro que sólo faltaba un poco más de madurez musical y una mayor inversión en
la producción para que estos británicos reventaran el mundo del Power Metal.
Y
lo hicieron. No pasó más de un año cuando el desbordante “Sonic Firestorm”
irrumpió en el mercado, alzando a DragonForce a la categoría de hito de culto,
o así, con críticas rendidas de publicaciones como MetalHammer o Kerrang!, que
los elevaban sin mayor dilación al Olimpo del Metal Británico. No era para
menos. Al cambio de productor (y la consiguiente mejora del sonido), hubo que
añadir unas melodías mucho más trabajadas y un trabajo de interpretación
uniforme e intachable. Piezas como “My Spirit Will Go On” o “Fury of the Storm”
se convirtieron en clásicos instantáneos, convirtiendo a esta multiétnica
formación en la gran esperanza blanca del Power Metal inglés. Más les valía
hacerlo bien en su siguiente trabajo, el que sería su disco de confirmación.
Mientras tanto, giras masivas y festivales variados ocupaban su tiempo.
Bajo
una gran expectación, el 9 de enero de 2006 DragonForce ponen a la venta su tercer trabajo,
“Inhuman Rampage”. Poco antes, Herman Li había declarado: “Le hemos dado otra
vuelta de tuerca al estilo de DragonForce. [...] Nunca he oído ningún disco que
suene igual que ‘Inhuman Rampage’”. Las primeras críticas le dan la razón,
estableciendo este disco como un paso adelante para la banda, y un nuevo baremo
para medir eso que se ha dado en llamar Speed Melodic Power Metal. Lo cierto es
que a mí el disco me suena fresco pero no novedoso, brillante pero no original,
creativo pero no arriesgado. Una obra, en suma, formal y convincente, propia de
quien sabe que ha jugado sus mejores cartas y es consciente que le costará
superar ese nivel. ¿Deberían haberlo hecho? Hombre, es lo suyo. Aún siendo casi
clónicos, “Sonic Firestorm” les supera un rato. La velocidad y tempo de las
baterías son idénticos, esos indescriptibles solos sólo son novedosos por un
mayor surtido de efectos, la voz de Z.P. Heart mantiene el nivel y los teclados
cumplen su tarea con brillantez. Las novedades son tan escasas que sólo nos
queda la calidad de las melodías, y en eso “Inhuman Rampage” se queda un pelín
corto respecto a sus antecesores. Y es que pocas variaciones se pueden hacer ya
del mismo patrón. De todas formas, yo prefiero que sigan así, funcionales y
adrenalíticos, a que experimenten tanto que se les vaya la olla. Pero lo cierto
es que el disco no defraudará a nadie. ”Inhuman Rampage” es una demostración de
que todo lo anterior no les salió de chiripa ni casualidad: el talento existe,
y se desborda con cada canción. Es su estilo, inconfundible y difícilmente
imitable. Lo que hagan a partir de aquí, está en sus manos. Yo, por mi parte,
les agradezco infinitamente haberme traído este “Inhuman Rampage”.
<<01>>
THROUGH THE FIRE AND THE FLAMES – 7:26 >>> 8/10
Lanzada como primer single, y
adecuada apertura para el disco, este tema es un brillante compendio de todo
el álbum, y una pieza de ejemplar corrección formal y envidiable coherencia
interna. No sorprende en la estructura (vuelve a empezar el álbum con una
melodía de piano salpicada de riffs de guitarra que acaban adueñándose de la
canción a los pocos segundos, y a incluir los solos hacia la mitad de la
canción, y a repetir el estribillo dos veces al final, y en este caso, se
vuelve a variar momentáneamente el tempo antes de que los solos den
comienzo), ni en la naturaleza de su estribillo (con un gran esfuerzo vocal de
Z.P. Heart acompañado de excelentes coros y visos de grandiosidad), ni en sus
solos, punzantes, vertiginosos y creativos, pero a la vez sin un ápice en
embarullamiento, y que además brillan especialmente en su conjunto en esta
canción. Pero, insisto, cuando alguien quiere escuchar una canción de
DragonForce, va buscando eso, ni más ni menos, y desde luego no se sentirán
decepcionados con este tema, excelentemente ejecutado además.
<<02>> REVOLUTION DEATHSQUAD – 7:54 >>> 7,5/10
Una canción de lo más
estándar dentro de los cánones de DragonForce, a saber: intro guitarrera,
brillante verse totalmente sonicfirestormero, adecuados cambios
de tempo, efectos de teclado de ribetes casi espaciales, unos solos
hiperkinéticos que rozan los tres minutos de duración, un interludio vocal, un
estribillo grandioso y algunos mareantes pasajes de batería en semicorcheas
(brutal alarde de Dave Macintosh muy característico de su segundo disco).
Contiene algún tramo sorprendente, como el efecto entre 4:15 y 4:24, y
¡sorpresa!, una voz gutural y diabólica (eso último lo pone en el disco,
ojo) en el puente, cortesía de Lindsay Dawson, que volverá aparecer en algún
que otro tema más (no me esperaba un detalle así, pero no desentona). Aquí
escuchamos por primera vez el efecto de distorsión sobre la voz en la frase que
precede al último estribillo. Nada especialmente destacable, pero por
saturación, lo cual no es, ni mucho menos, decir poco. Qué más podemos pedir...
<<03>>
STORMING THE BURNING FIELDS – 5:21 >>> 8/10
El sonido de un fósforo
prendiendo nos introduce en una gran
canción que nos devuelve a los mejores momentos del sonido “Sonic Firestorm”.
Pese a su, relativa brevedad (es el segundo tema más corto de toda su
discografía), despliega una arrolladora energía e incluye un par de novedades
en cuanto a sonido: desde otra aparición de la voz gutural en el puente
(recurso del que, afortunadamente, no abusan) hasta un breve tramo (3:22-3:27)
de indescriptibles efectos de guitarra, al que sigue un fragmento (3:28) que
parece directamente extraído del milenario videojuego “Streets of Rage”.
Imaginación y frikismo no les falta a estos caballeros, no. Memorable en
cuanto a melodías y novedosa en su capacidad de síntesis (es dos minutos
más corta que la media del disco por canción, y consigue no quedarse corta), da
lo que promete y resulta un tema ejemplar y muy notable, perfecto
adelanto a lo que vendrá después. Por cierto, el interludio vocal que
encontramos entre 4:28 y 4:46 puede ser considerado una versión light de uno muy similar del siguiente tema.
<<04>>
OPERATION GROUND & POUND – 7:46 >>> 9/10
La mejor del disco, según mi
criterio (un tanto volátil, pero igualmente válido), compartiendo puesto con
“Trail of Broken Hearts”. Un memorable punteo de guitarra arropado por una base
ambiental de piano, al que después se suma una segunda guitarra con otra base
grácil que parece una voz femenina, dan pie a un tema de lo más elaborado
melódicamente y bien estructurado que contiene ya algunos elementos
sorprendentes. Para empezar, el primer verse está fragmentado en su línea vocal
(lo que le da un efecto dramático a todas luces brillante), el primer puente
vuelve a incluir esos berridos sobrehumanos y guturales y el estribillo termina
con unos coros en solitario. Pero es en las excelentes melodías donde este
tema verdaderamente destaca; desde el mismo estribillo (en crescendo, como
los buenos) y el ya mencionado primer verse, hasta un tramo vocal que me pone
los pelos de punta y que puede perfectamente ser (siendo muy reduccionistas) un
breve compendio del trabajo vocal en general de la discografía de DragonForce:
hablo del tramo entre 6:01 y 6:19. Eso sí, para que no falte, Totman &
Li vuelven a soltarse la melena (nunca mejor dicho) en los solos, seguramente
los mejores del álbum. Añadamos un amago de final grandioso (como el de la
misma “Valley of the Damned”), y obtendremos uno de los dos highlights
(uséase, temas punteros) del álbum.
<<05>>
BODY BREAKDOWN – 7:00 >>> 6’5/10
¡Por fin! ¡El batería Dave
Macintosh cambia su estilo! No le oíamos tocar un ritmo diferente al habitual
desde el tramo acústico de “Disciples of Babylon”. Aquí se desmarca al principio
del tema con una curiosa base de acompañamiento sincopada. Sólo dura 9
segundos, pero con eso basta para confirmar que no Dave no es el pseudónimo de
la máquina que usan DragonForce para grabar las baterías de sus discos. Por lo
demás es un tema bastante corrientito (adjetivo no negativo, que
conste), en el que Li & Totman descansan un poco al principio del verse (sólo
de teclado, bajo y voz) y cuyo estribillo recuerda (muy) poderosamente al
carácter melódico general del álbum “Valley of the Damned”. Poco más
destacable, aparte de un tímido interludio con solos de teclado, guitarra y
bajo, curioso, por novedoso, pese a su brevedad (4:12-4:34). Los solos son
siempre espectaculares, pero a estas alturas pueden ya algo cansinos si no
destacan de forma particular.
<<06>>
CRY FOR ETERNITY – 8:14 >>> 8/10
El tema más largo del disco
arranca con una intro de guitarra bastante prescindible, a la que
afortunadamente acompañan después una base instrumental en plan marcha militar
que, aún así, dura demasiado. Afortunadamente, después se nos deleita con una
ración de guitarra que más bien parece la sección de solos de la canción,
verdaderamente pegadiza. El verse es espectacular y el estribillo
(cuyo clímax recuerda muchísimo al de “Disciples of Babylon”) también resulta
de lo más melódico y brillante. La canción es incansable en su enorme
repertorio de solos, donde aparte de los consabidos y electrizantes shows
de guitarra tenemos varias exhibiciones de Vadim Pruzhanov a los
teclados, de asombrosos resultados. Se aprecia también la novedad de
inventarse un solo de medio minuto de duración para culminar la canción, muy
completa y a todas luces espectacular.
<<07>>
THE FLAME OF YOUTH – 6:43 >>> 8/10
De nuevo, la canción se abre
con una intro de guitarra que a estas alturas se hace ya algo repetitiva y dura
demasiado, pero se perdona porque el inicio cañero de esta canción es de lo
mejorcito del disco. Es un tema enérgico y agresivo con una brillante línea
vocal en el verse y un puente de lo más genérico (parece extraído
de cualquier canción de su ópera prima “Valley Of The Damned”), que da
paso a un estribillo de los buenos, buenos, pero buenos de verdad. Esta
canción es DragonForce en su acepción más pura, no falta ni una sola de
sus constantes habituales. Digna de encomio (amén de agradecido paréntesis) es
la hipnótica base instrumental, de 20 segundos de duración, que precede a la
auténtica descarga de solos, en los que merece la pena detenerse un momento. En
ella abundan las escalas kilométricas y supersónicas, y, por increíble que
pueda parecer, hay algunos momentos en los que la velocidad de los punteos
aumenta hasta el punto de hacer las notas irreconocibles. Por si fuera poco,
Herman Li nos deleita con un breve pero intensísimo surtido de efectos de
pedalera (5:08-5:18), impecablemente ejecutados y que suenan de puta madre,
directamente. Por cierto, Li y compañía vuelven a cortar los compases antes de
tiempo, justo antes del estribillo final. No es un fallo, pero queda cojo.
<<08>>
TRAIL OF BROKEN HEARTS – 5:56 >>> 9’5/10
Después de 50 mareantes
minutos de tralla desquiciante, DragonForce nos conceden un minuto (bueno,
seis) de respiro con esta balada que resulta ser, con diferencia, la mejor de
cuantas han creado hasta la fecha. Es sorprendente su inclusión al final del
álbum, puesto que los británicos suelen incluir sus temas lentos hacia la mitad
de los discos, pero no es problema, porque este Reguero de Corazones Rotos nos
dejará igualmente un inmejorable sabor de boca al finalizar el álbum. Si hay
algo que me engancha de las resultonas baladas de estos melenudos chalados (con
cariño) es que sus melodías no difieren de cualquiera de sus canciones cañeras:
basta añadir a cualquiera de ellas una instrumentación veloz para que se
confunda con cualquier otro trallazo del disco. Este tema es especialmente
memorable por lo maduro (auguro mecheradas masivas en directo) de sus
melodías vocales, que brillan especialmente en un estribillo que roza el minuto
de duración y que se va superando a sí mismo por momentos. Dando por
descontado lo impecable de su estructura y ejecución, no puedo más que
deleitarme con su deliciosa línea vocal y los brillantes interludios de piano,
y cómo no, unos solos de verdad sublimes en su conjunto, que arrancan sobre el
minuto 4:00 y de los que destaco un
tramo concreto (4:24 al 4:30), un punteazo con sabor clásico, como momento de
máxima ebullición de su grandiosidad (¡toma ya!). ¿Un pero? La distorsión sobre
la voz en la frase anterior al estribillo. Han abusado un pelín del efecto esta
vez, y en este caso concreto no pega demasiado. Una minucia para una espectacular
power ballad que coloco de inmediato en mi Top 10 de DragonForce. Un
clásico.
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El disco original contiene una “ENHANCED SECTION”, que es una suerte de
apartado de extras similar al de los DVD, que incluye imágenes de las giras en
Japón y algunos festivales en Europa durante 2005, aparte de un fondo de
pantalla para Windows. La edición japonesa contiene (para variar) un tema
inédito que no he podido localizar: “LOST SOULS IN ENDLESS TIME”.>>>>
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En conclusión,
extraemos que este “Inhuman Rampage” resulta del todo digno y no
desmerece a sus antecesores, pero no ha supuesto al paso adelante que
DragonForce deberían, quizá, haber llevado a cabo. Dado que formal y
musicalmente el disco repite fórmulas y esquemas de los anteriores trabajos de
la banda, e introduce alguna novedad en cuanto a efectos de sonido, amén de
mejorar en el trabajo de producción, el verdadero motivo de que este disco sea inferior
a sus dos antecesores es, única y exclusivamente, la calidad de las melodías,
que es realmente, lo que hace que un grupo guste más o guste menos. Me sigo
quedando con “Sonic Firestorm”, pero esta “Locura Inhumana” quedará muy
recomendada para cualquier fan del Ultra-Speed-Melodic-Power-Metal. Así, en
general.
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