Logo Akelarre

Recopilatorio Akelarre-Rock

Entrar/Registrese

Foto aleatoria
Menu
favoritos.gif Akelarre-Fest III
videos.gif Akelarre-Tube_SOMNEWCONTENT
icon_community.gif Conciertos
icon_downloads.gif Info FestivalesShow/Hide content
tree-T.gif Electric Festival
tree-T.gif Lorca Rock_SOMNEWCONTENT
tree-T.gif Kobetasonik Festival_SOMNEWCONTENT
tree-L.gif Wacken 2008
icon_members.gif AkelarrePedia
som_downloads.gif RadiosShow/Hide content
tree-T.gif Rockservatorio 24h
tree-T.gif Mariskal Rock
tree-T.gif The Metal circus
tree-T.gif Todo Éxitos Metal
tree-T.gif VampireFreaks (Industrial-Electronic)
tree-T.gif VampireFreaks (News and fucking music)
tree-T.gif VampireFreaks (The putre Factor)
tree-T.gif Wacken Radio(Itunes)
tree-L.gif Wacken Radio(WM)
icon_community.gif Foro
icon_members.gif Fotos
favoritos.gif Links
icon_select.gif  Mensajes PrivadosShow/Hide content
tree-T.gif Bandeja de entrada
tree-L.gif Enviar
icon_select.gif ContactoShow/Hide content
tree-T.gif Banner
tree-L.gif Staff
foro.gif Mapa Web
Webs Amigas

Metaltix

Crítica DRAGONFORCE - INHUMAN RAMPAGE
Enviado el Jueves, 26 enero a las 09:27:07 por Torr
Críticas de discos Gracias a RobStew inauguramos hoy la sección de críticas de Discos, con una crítica muy buena y currada de lo último de DRAGONFORCE , el "Inhuman Rampage". Siendo esta crítica no habitual, pues no solo analiza el disco en sí, sino cada canción tiene su propio comentario. Aconsejo leerla! y el disco....sacareis conclusiones

DRAGONFORCE - "Inhuman Rampage"==>7,7 / 10


DRAGONFORCE

Inhuman Rampage (2006)

7,7 / 10

Por RobStew

“Sus letras son tan místicas, heroicas y épicas que dan risa, su imagen es la de unos jevis juguetones que se ríen hasta de su sombra, y su declarada afición a incluir sonidos de videojuegos en sus canciones hacen plantarse hasta qué punto se toman en serio la música que hacen. Pero son tan rabiosos, divertidos, pegadizos y saltarines que uno, que ya no se impresiona demasiado por efectos de pedalera descacharrantes o coros multitudinarios, les rendirá culto incondicional hasta que no tengan, definitivamente, nada nuevo que ofrecer. Y hasta que es momento llegue, parece que seguirán alegrándonos la vida”.

Corría el año 2000 y unos tal DragonHeart publicaban una demo de nombre “Valley of the Damned”, que incluía cinco canciones autoproducidas. Todas ellas coparon los primeros puestos en el sitio de descargas gratuitas MP3.com. Tras alguna variación en la formación de la banda, los renovados DragonForce pegaron un sonado campanazo entre metaleros sin prejuicios (y con prejuicios también) en 2003 con “Valley of the Damned”, una ampliación mejorada de su demo. Un magnífico álbum plagado de melodías ingenuas y pegadizas, tan veloz que resultaba finalmente algo atropellado, debido en parte a un trabajo de producción un tanto primerizo. El disco fue saludado en su momento con buenas críticas, y ya entonces quedó claro el enorme talento de todos sus componentes (en especial de sus dos hiperactivos guitarristas, Sam Totman y Herman Li, que efectuaban auténticos alardes de virtuosismo en todas las canciones), y estaba claro que sólo faltaba un poco más de madurez musical y una mayor inversión en la producción para que estos británicos reventaran el mundo del Power Metal.

Y lo hicieron. No pasó más de un año cuando el desbordante “Sonic Firestorm” irrumpió en el mercado, alzando a DragonForce a la categoría de hito de culto, o así, con críticas rendidas de publicaciones como MetalHammer o Kerrang!, que los elevaban sin mayor dilación al Olimpo del Metal Británico. No era para menos. Al cambio de productor (y la consiguiente mejora del sonido), hubo que añadir unas melodías mucho más trabajadas y un trabajo de interpretación uniforme e intachable. Piezas como “My Spirit Will Go On” o “Fury of the Storm” se convirtieron en clásicos instantáneos, convirtiendo a esta multiétnica formación en la gran esperanza blanca del Power Metal inglés. Más les valía hacerlo bien en su siguiente trabajo, el que sería su disco de confirmación. Mientras tanto, giras masivas y festivales variados ocupaban su tiempo.

Bajo una gran expectación, el 9 de enero de 2006 DragonForce ponen a la venta su tercer trabajo, “Inhuman Rampage”. Poco antes, Herman Li había declarado: “Le hemos dado otra vuelta de tuerca al estilo de DragonForce. [...] Nunca he oído ningún disco que suene igual que ‘Inhuman Rampage’”. Las primeras críticas le dan la razón, estableciendo este disco como un paso adelante para la banda, y un nuevo baremo para medir eso que se ha dado en llamar Speed Melodic Power Metal. Lo cierto es que a mí el disco me suena fresco pero no novedoso, brillante pero no original, creativo pero no arriesgado. Una obra, en suma, formal y convincente, propia de quien sabe que ha jugado sus mejores cartas y es consciente que le costará superar ese nivel. ¿Deberían haberlo hecho? Hombre, es lo suyo. Aún siendo casi clónicos, “Sonic Firestorm” les supera un rato. La velocidad y tempo de las baterías son idénticos, esos indescriptibles solos sólo son novedosos por un mayor surtido de efectos, la voz de Z.P. Heart mantiene el nivel y los teclados cumplen su tarea con brillantez. Las novedades son tan escasas que sólo nos queda la calidad de las melodías, y en eso “Inhuman Rampage” se queda un pelín corto respecto a sus antecesores. Y es que pocas variaciones se pueden hacer ya del mismo patrón. De todas formas, yo prefiero que sigan así, funcionales y adrenalíticos, a que experimenten tanto que se les vaya la olla. Pero lo cierto es que el disco no defraudará a nadie. ”Inhuman Rampage” es una demostración de que todo lo anterior no les salió de chiripa ni casualidad: el talento existe, y se desborda con cada canción. Es su estilo, inconfundible y difícilmente imitable. Lo que hagan a partir de aquí, está en sus manos. Yo, por mi parte, les agradezco infinitamente haberme traído este “Inhuman Rampage”.

<<01>> THROUGH THE FIRE AND THE FLAMES7:26 >>> 8/10

Lanzada como primer single, y adecuada apertura para el disco, este tema es un brillante compendio de todo el álbum, y una pieza de ejemplar corrección formal y envidiable coherencia interna. No sorprende en la estructura (vuelve a empezar el álbum con una melodía de piano salpicada de riffs de guitarra que acaban adueñándose de la canción a los pocos segundos, y a incluir los solos hacia la mitad de la canción, y a repetir el estribillo dos veces al final, y en este caso, se vuelve a variar momentáneamente el tempo antes de que los solos den comienzo), ni en la naturaleza de su estribillo (con un gran esfuerzo vocal de Z.P. Heart acompañado de excelentes coros y visos de grandiosidad), ni en sus solos, punzantes, vertiginosos y creativos, pero a la vez sin un ápice en embarullamiento, y que además brillan especialmente en su conjunto en esta canción. Pero, insisto, cuando alguien quiere escuchar una canción de DragonForce, va buscando eso, ni más ni menos, y desde luego no se sentirán decepcionados con este tema, excelentemente ejecutado además.

<<02>> REVOLUTION DEATHSQUAD7:54 >>> 7,5/10

Una canción de lo más estándar dentro de los cánones de DragonForce, a saber: intro guitarrera, brillante verse totalmente sonicfirestormero, adecuados cambios de tempo, efectos de teclado de ribetes casi espaciales, unos solos hiperkinéticos que rozan los tres minutos de duración, un interludio vocal, un estribillo grandioso y algunos mareantes pasajes de batería en semicorcheas (brutal alarde de Dave Macintosh muy característico de su segundo disco). Contiene algún tramo sorprendente, como el efecto entre 4:15 y 4:24, y ¡sorpresa!, una voz gutural y diabólica (eso último lo pone en el disco, ojo) en el puente, cortesía de Lindsay Dawson, que volverá aparecer en algún que otro tema más (no me esperaba un detalle así, pero no desentona). Aquí escuchamos por primera vez el efecto de distorsión sobre la voz en la frase que precede al último estribillo. Nada especialmente destacable, pero por saturación, lo cual no es, ni mucho menos, decir poco. Qué más podemos pedir...

<<03>> STORMING THE BURNING FIELDS5:21 >>> 8/10

El sonido de un fósforo prendiendo nos introduce en una gran canción que nos devuelve a los mejores momentos del sonido “Sonic Firestorm”. Pese a su, relativa brevedad (es el segundo tema más corto de toda su discografía), despliega una arrolladora energía e incluye un par de novedades en cuanto a sonido: desde otra aparición de la voz gutural en el puente (recurso del que, afortunadamente, no abusan) hasta un breve tramo (3:22-3:27) de indescriptibles efectos de guitarra, al que sigue un fragmento (3:28) que parece directamente extraído del milenario videojuego “Streets of Rage”. Imaginación y frikismo no les falta a estos caballeros, no. Memorable en cuanto a melodías y novedosa en su capacidad de síntesis (es dos minutos más corta que la media del disco por canción, y consigue no quedarse corta), da lo que promete y resulta un tema ejemplar y muy notable, perfecto adelanto a lo que vendrá después. Por cierto, el interludio vocal que encontramos entre 4:28 y 4:46 puede ser considerado una versión light de uno muy similar del siguiente tema.

<<04>> OPERATION GROUND & POUND7:46 >>> 9/10

La mejor del disco, según mi criterio (un tanto volátil, pero igualmente válido), compartiendo puesto con “Trail of Broken Hearts”. Un memorable punteo de guitarra arropado por una base ambiental de piano, al que después se suma una segunda guitarra con otra base grácil que parece una voz femenina, dan pie a un tema de lo más elaborado melódicamente y bien estructurado que contiene ya algunos elementos sorprendentes. Para empezar, el primer verse está fragmentado en su línea vocal (lo que le da un efecto dramático a todas luces brillante), el primer puente vuelve a incluir esos berridos sobrehumanos y guturales y el estribillo termina con unos coros en solitario. Pero es en las excelentes melodías donde este tema verdaderamente destaca; desde el mismo estribillo (en crescendo, como los buenos) y el ya mencionado primer verse, hasta un tramo vocal que me pone los pelos de punta y que puede perfectamente ser (siendo muy reduccionistas) un breve compendio del trabajo vocal en general de la discografía de DragonForce: hablo del tramo entre 6:01 y 6:19. Eso sí, para que no falte, Totman & Li vuelven a soltarse la melena (nunca mejor dicho) en los solos, seguramente los mejores del álbum. Añadamos un amago de final grandioso (como el de la misma “Valley of the Damned”), y obtendremos uno de los dos highlights (uséase, temas punteros) del álbum.

<<05>> BODY BREAKDOWN7:00 >>> 6’5/10

¡Por fin! ¡El batería Dave Macintosh cambia su estilo! No le oíamos tocar un ritmo diferente al habitual desde el tramo acústico de “Disciples of Babylon”. Aquí se desmarca al principio del tema con una curiosa base de acompañamiento sincopada. Sólo dura 9 segundos, pero con eso basta para confirmar que no Dave no es el pseudónimo de la máquina que usan DragonForce para grabar las baterías de sus discos. Por lo demás es un tema bastante corrientito (adjetivo no negativo, que conste), en el que Li & Totman descansan un poco al principio del verse (sólo de teclado, bajo y voz) y cuyo estribillo recuerda (muy) poderosamente al carácter melódico general del álbum “Valley of the Damned”. Poco más destacable, aparte de un tímido interludio con solos de teclado, guitarra y bajo, curioso, por novedoso, pese a su brevedad (4:12-4:34). Los solos son siempre espectaculares, pero a estas alturas pueden ya algo cansinos si no destacan de forma particular.

<<06>> CRY FOR ETERNITY8:14 >>> 8/10

El tema más largo del disco arranca con una intro de guitarra bastante prescindible, a la que afortunadamente acompañan después una base instrumental en plan marcha militar que, aún así, dura demasiado. Afortunadamente, después se nos deleita con una ración de guitarra que más bien parece la sección de solos de la canción, verdaderamente pegadiza. El verse es espectacular y el estribillo (cuyo clímax recuerda muchísimo al de “Disciples of Babylon”) también resulta de lo más melódico y brillante. La canción es incansable en su enorme repertorio de solos, donde aparte de los consabidos y electrizantes shows de guitarra tenemos varias exhibiciones de Vadim Pruzhanov a los teclados, de asombrosos resultados. Se aprecia también la novedad de inventarse un solo de medio minuto de duración para culminar la canción, muy completa y a todas luces espectacular.

<<07>> THE FLAME OF YOUTH6:43 >>> 8/10

De nuevo, la canción se abre con una intro de guitarra que a estas alturas se hace ya algo repetitiva y dura demasiado, pero se perdona porque el inicio cañero de esta canción es de lo mejorcito del disco. Es un tema enérgico y agresivo con una brillante línea vocal en el verse y un puente de lo más genérico (parece extraído de cualquier canción de su ópera prima “Valley Of The Damned”), que da paso a un estribillo de los buenos, buenos, pero buenos de verdad. Esta canción es DragonForce en su acepción más pura, no falta ni una sola de sus constantes habituales. Digna de encomio (amén de agradecido paréntesis) es la hipnótica base instrumental, de 20 segundos de duración, que precede a la auténtica descarga de solos, en los que merece la pena detenerse un momento. En ella abundan las escalas kilométricas y supersónicas, y, por increíble que pueda parecer, hay algunos momentos en los que la velocidad de los punteos aumenta hasta el punto de hacer las notas irreconocibles. Por si fuera poco, Herman Li nos deleita con un breve pero intensísimo surtido de efectos de pedalera (5:08-5:18), impecablemente ejecutados y que suenan de puta madre, directamente. Por cierto, Li y compañía vuelven a cortar los compases antes de tiempo, justo antes del estribillo final. No es un fallo, pero queda cojo.

<<08>> TRAIL OF BROKEN HEARTS5:56 >>> 9’5/10

Después de 50 mareantes minutos de tralla desquiciante, DragonForce nos conceden un minuto (bueno, seis) de respiro con esta balada que resulta ser, con diferencia, la mejor de cuantas han creado hasta la fecha. Es sorprendente su inclusión al final del álbum, puesto que los británicos suelen incluir sus temas lentos hacia la mitad de los discos, pero no es problema, porque este Reguero de Corazones Rotos nos dejará igualmente un inmejorable sabor de boca al finalizar el álbum. Si hay algo que me engancha de las resultonas baladas de estos melenudos chalados (con cariño) es que sus melodías no difieren de cualquiera de sus canciones cañeras: basta añadir a cualquiera de ellas una instrumentación veloz para que se confunda con cualquier otro trallazo del disco. Este tema es especialmente memorable por lo maduro (auguro mecheradas masivas en directo) de sus melodías vocales, que brillan especialmente en un estribillo que roza el minuto de duración y que se va superando a sí mismo por momentos. Dando por descontado lo impecable de su estructura y ejecución, no puedo más que deleitarme con su deliciosa línea vocal y los brillantes interludios de piano, y cómo no, unos solos de verdad sublimes en su conjunto, que arrancan sobre el minuto 4:00 y de los que destaco un tramo concreto (4:24 al 4:30), un punteazo con sabor clásico, como momento de máxima ebullición de su grandiosidad (¡toma ya!). ¿Un pero? La distorsión sobre la voz en la frase anterior al estribillo. Han abusado un pelín del efecto esta vez, y en este caso concreto no pega demasiado. Una minucia para una espectacular power ballad que coloco de inmediato en mi Top 10 de DragonForce. Un clásico.

<<<< El disco original contiene una “ENHANCED SECTION”, que es una suerte de apartado de extras similar al de los DVD, que incluye imágenes de las giras en Japón y algunos festivales en Europa durante 2005, aparte de un fondo de pantalla para Windows. La edición japonesa contiene (para variar) un tema inédito que no he podido localizar: “LOST SOULS IN ENDLESS TIME”.>>>>

========================

En conclusión, extraemos que este “Inhuman Rampage” resulta del todo digno y no desmerece a sus antecesores, pero no ha supuesto al paso adelante que DragonForce deberían, quizá, haber llevado a cabo. Dado que formal y musicalmente el disco repite fórmulas y esquemas de los anteriores trabajos de la banda, e introduce alguna novedad en cuanto a efectos de sonido, amén de mejorar en el trabajo de producción, el verdadero motivo de que este disco sea inferior a sus dos antecesores es, única y exclusivamente, la calidad de las melodías, que es realmente, lo que hace que un grupo guste más o guste menos. Me sigo quedando con “Sonic Firestorm”, pero esta “Locura Inhumana” quedará muy recomendada para cualquier fan del Ultra-Speed-Melodic-Power-Metal. Así, en general.

=========================


 
Enlaces Relacionados
Votos del Artículo
Puntuación Promedio: 4.5
votos: 8


Por favor tómate un segundo y vota por este artículo:

Excelente
Muy Bueno
Bueno
Regular
Malo

Tópicos Asociados

ConciertosCríticas de discos

Los comentarios son propiedad de quien los envió. No somos responsables por su contenido.

No se permiten comentarios Anónimos, Regístrate por favor
News ©